River y Boca arrancaron el Clausura con el pie izquierdo y repiten una estadística que no ocurría desde 2012
El inicio del Torneo Clausura 2026 dejó una imagen poco habitual para los dos clubes más grandes del fútbol argentino. River Plate y Boca Juniors debutaron con derrotas y volvieron a coincidir en una marca negativa que no se registraba desde hace 14 años: ambos perdieron en la primera fecha de un campeonato local, algo que no sucedía desde el Torneo Inicial 2012.
River cayó 1-0 frente a Barracas Central en el estadio Monumental, mientras que Boca sufrió una contundente goleada por 3-0 ante Deportivo Riestra en el Guillermo Laza. Más allá de los resultados, lo que más preocupa en ambos equipos es el rendimiento futbolístico, que volvió a despertar cuestionamientos entre los hinchas.
En Núñez, el equipo de Eduardo Coudet dominó la posesión durante buena parte del encuentro, pero nunca encontró la manera de romper la defensa de Barracas. Gonzalo Morales marcó el único gol del partido y River mostró serias dificultades para generar situaciones de peligro, lo que terminó provocando silbidos desde las tribunas del Monumental.
Del otro lado, Boca protagonizó una de sus actuaciones más flojas del año. El conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena quedó 3-0 abajo antes del entretiempo frente a Deportivo Riestra, producto de errores defensivos y una actuación muy cuestionada del arquero Álvaro Montero. El Xeneize nunca logró reaccionar y terminó dejando una imagen preocupante.
La coincidencia entre ambos gigantes del fútbol argentino no se limita al mal debut. Los dos atraviesan un período de frustraciones deportivas que ya lleva varias temporadas. River acumula dos años sin títulos y Boca ya suma tres, pese a las millonarias inversiones realizadas en los últimos mercados de pases y a contar con planteles muy superiores, al menos en el papel, respecto de la mayoría de los equipos del fútbol argentino.
En el caso del Millonario, la dirigencia desembolsó cerca de 30 millones de dólares para reforzar el plantel con nombres de jerarquía como Nicolás Otamendi y Ángel Correa. Sin embargo, esas incorporaciones no alcanzaron para evitar una derrota inesperada como local ante un rival de mucho menor presupuesto.
Boca tampoco encuentra respuestas. Si bien parte de su atención está puesta en la Copa Sudamericana, donde deberá disputar la revancha de los playoffs ante O’Higgins para avanzar a los octavos de final, el flojo rendimiento en el torneo local volvió a poner en duda el presente futbolístico del equipo.
La comparación con años anteriores tampoco resulta favorable. Desde 2024, ambos clubes acumularon una larga lista de eliminaciones dolorosas en torneos locales e internacionales. River quedó afuera de competencias como la Copa Libertadores, la Copa Argentina y distintos torneos domésticos, mientras que Boca sufrió tempranas eliminaciones en la Libertadores, la Sudamericana y los campeonatos locales, además de varios cambios de entrenadores que no lograron revertir la situación.
Ahora, ambos buscarán recuperarse rápidamente para evitar que este mal comienzo se transforme en una crisis aún mayor. River visitará a Gimnasia y Esgrima La Plata por la segunda fecha del Clausura, mientras que Boca viajará a Chile para enfrentar a O’Higgins en un partido clave por la Copa Sudamericana.
Catorce años después, River y Boca vuelven a compartir un debut para el olvido. Una coincidencia que refleja el complicado presente de los dos clubes más importantes del fútbol argentino y que vuelve a abrir el debate sobre el rendimiento de planteles millonarios que, por el momento, siguen sin estar a la altura de las expectativas.
