River se durmió y Vélez se lo empató en el Monumental.
River lo tenía prácticamente ganado, pero se quedó y Vélez aprovechó. El Millonario ganaba 2-0 en el Monumental y terminó empatando 2-2 en un partido que dejó mucha bronca entre los hinchas.
El equipo de Eduardo Coudet arrancó con todo y a los 11 minutos encontró el primero. Martínez Quarta metió una pelota larga, Silvero no pudo controlar y Ángel Correa quedó mano a mano con Marchiori. Enganchó y definió muy bien para poner el 1-0.River siguió manejando el partido y Vélez tuvo alguna chance, pero no pudo aprovecharla. Cuando parecía que el primer tiempo se terminaba 1-0, llegó el segundo.
Correa armó una buena jugada por derecha y buscó a Freitas, que quiso tirar el centro atrás. La pelota terminó rebotando en Silvero y se metió en el arco. Gol en contra y 2-0 para River.En el arranque del segundo tiempo, River tuvo el tercero y parecía que podía liquidarlo. Pero Vélez reaccionó.
El ingreso de Diego Valdés le cambió la cara al equipo de Guillermo Barros Schelotto. El Fortín empezó a atacar más, River se fue metiendo atrás y el partido se dio vuelta.El descuento llegó después de un error de River. Valdés participó de la jugada y la pelota terminó en los pies de Pellegrini, que sacó el remate y puso el 1-2.
Desde ahí, Vélez se agrandó y River empezó a sufrir. El empate era cuestión de tiempo y llegó a los 27 minutos: Elías Gómez metió un centro desde la izquierda y Manuel Lanzini apareció de cabeza para poner el 2-2.El ex River no lo festejó y pidió disculpas a los hinchas. Fue su segundo gol contra el Millonario en el año: ya había marcado en el triunfo de Vélez por 1-0 en Liniers.
Los últimos minutos fueron de ida y vuelta, pero River ya no pudo recuperar el control que había tenido en el primer tiempo.El empate cayó mal en el Monumental. Los hinchas despidieron al equipo con silbidos y dejaron claro que quieren otra actitud el miércoles, cuando River se juegue contra Independiente Santa Fe el pase a los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
River tenía todo servido, ganaba 2-0 y terminó repartiendo puntos. Otra vez aparecen dudas y Coudet sabe que el miércoles no hay margen para regalar nada.
