Mariana Astorga encabezó el foro que reunió los principales reclamos de Merlo

Vecinos de Nueva Esperanza, comerciantes, representantes de escuelas y consejeros escolares participaron de un encuentro impulsado desde el Observatorio de Derechos Humanos del Senado. Mariana Astorga coordinó la jornada, que también contó con la participación de la consejera escolar Camila Villalobos.
Los problemas cotidianos de los vecinos de Merlo tuvieron una mesa común. Transporte, seguridad, escuelas y salud fueron algunos de los principales temas que atravesaron el Foro de Abordaje Territorial realizado en el distrito, una iniciativa orientada a acercar las instituciones a las demandas concretas de la comunidad.
La jornada fue coordinada por Mariana Astorga, directora de Atención Ciudadana y Documentación del Observatorio de Derechos Humanos del H. Senado de la Nación, conducido por Claudia Rucci.
El encuentro reunió a representantes de diferentes sectores del distrito. Participaron integrantes del Consejo Escolar de Merlo, directivos, docentes, auxiliares y familias de establecimientos educativos, representantes de la Cámara de Comercio e Industria de Merlo y vecinos del Barrio Nueva Esperanza.
La organización del foro contó además con la participación de la consejera escolar Camila Villalobos, cuya gestión fue fundamental para concretar la convocatoria y articular la presencia de los distintos actores educativos.
También estuvo presente Heidi Jaldin, presidenta de la asociación civil ECOS 33, acompañando el espacio de intercambio y las demandas surgidas durante la jornada.
Un barrio que reclama transporte
Uno de los planteos más concretos surgió desde Nueva Esperanza.
Los vecinos señalaron que la parada de colectivo más cercana se encuentra a más de diez cuadras del sector habitacional. La distancia representa una dificultad especialmente para quienes deben trasladarse diariamente hacia escuelas, trabajos, centros de salud y otros servicios.
La situación alcanza, de acuerdo con los datos aportados durante el encuentro, a más de 50 familias, unas 250 personas.
El reclamo no se limita al transporte. Los vecinos también plantearon que el barrio no cuenta en su interior con establecimientos educativos, clubes, espacios deportivos ni lugares recreativos.
La propuesta que quedó planteada es gestionar una modificación de los recorridos para que los colectivos puedan ingresar al barrio.
Para ello se prevé avanzar ante el Municipio de Merlo, el Concejo Deliberante y las empresas prestatarias del servicio.
Las escuelas, entre los reclamos por seguridad
La situación de los establecimientos educativos también generó preocupación.
Durante el encuentro se abordó particularmente el caso del complejo donde funcionan la Escuela Primaria N° 1, la Escuela Secundaria N° 25, la Escuela Secundaria N° 1 y el CENS N° 456.
El establecimiento había sufrido destrozos en sanitarios, aberturas, vidrios y el portón de acceso.
La comunidad educativa trabajó junto al Consejo Escolar, directivos, docentes y familias para recuperar las condiciones edilicias.
Sin embargo, quedó planteada una segunda preocupación: representantes de las instituciones señalaron que el sistema de alarma y monitoreo provisto por la Provincia de Buenos Aires no habría emitido las alertas durante los episodios de inseguridad.
El reclamo fue comunicado a las autoridades correspondientes y se planteó la necesidad de revisar el funcionamiento del sistema.
Comerciantes piden respuestas

La problemática de la seguridad también fue expuesta por comerciantes.
Desde la Cámara de Comercio e Industria de Merlo plantearon preocupación por los robos a locales y señalaron inconvenientes relacionados con el funcionamiento y mantenimiento de las cámaras de seguridad municipales.
Otro de los pedidos estuvo relacionado con la presencia policial. Los comerciantes reclamaron mayor frecuencia de patrullaje, especialmente durante los horarios de cierre de los locales y en los momentos de ingreso y egreso escolar.
Durante el intercambio también se mencionaron situaciones vinculadas con el consumo de drogas en relación con algunos de los hechos denunciados.
Frente a esta situación, uno de los próximos pasos será revisar el funcionamiento de los Foros de Seguridad establecidos por la Ley Provincial 12.154.
La intención es articular con esos espacios si se encuentran funcionando y avanzar en su regularización cuando corresponda.
Una propuesta que puede llegar al Concejo Deliberante
La discusión sobre seguridad también abrió la posibilidad de avanzar con una herramienta legislativa a nivel local.
Se trata de una propuesta de Ordenanza de Corredores Seguros, pensada para los alrededores de escuelas, clubes, espacios deportivos, instituciones religiosas y otros puntos de concentración de vecinos.
El objetivo sería establecer mecanismos de prevención y coordinación en esos sectores.
La iniciativa todavía debe recorrer las instancias institucionales correspondientes, pero fue incorporada como una de las alternativas surgidas del encuentro.
El sistema sanitario, otro de los puntos críticos
La salud pública completó el mapa de preocupaciones planteado durante la jornada.
Los participantes hicieron referencia a dificultades en el Hospital Interzonal General de Agudos “Héroes de Malvinas” y en el Hospital Materno Infantil “Eva Perón”.
Entre las situaciones planteadas aparecen demoras en las guardias, dificultades para acceder a turnos con especialistas y faltantes de determinados insumos.
El abordaje de esta problemática requerirá la intervención de distintos niveles administrativos, por lo que se prevé articular con el Municipio, la Región Sanitaria VII y organismos de la Provincia de Buenos Aires.
Una mesa con distintos actores y una agenda abierta

El valor del encuentro estuvo también en la diversidad de sectores que participaron.
Vecinos, comerciantes, representantes educativos, consejeros escolares y organizaciones de la sociedad civil pudieron plantear en un mismo espacio problemas que habitualmente son derivados a distintas áreas de la administración pública.
En ese esquema, Mariana Astorga tuvo a su cargo la coordinación de una agenda que busca vincular las demandas territoriales con los organismos que tienen competencia para intervenir.
La presencia de Camila Villalobos permitió incorporar de manera directa las problemáticas vinculadas con las comunidades educativas.
Ahora el desafío será darle continuidad a los planteos.
El reclamo por el transporte de Nueva Esperanza, las denuncias sobre seguridad comercial, la situación de las escuelas, la propuesta de corredores seguros y las dificultades señaladas en los hospitales quedaron incorporados a una agenda que deberá avanzar por distintas vías institucionales.
El foro terminó, pero para los participantes comienza ahora la etapa más importante: transformar los reclamos expresados en el territorio en gestiones, respuestas y soluciones concretas.
