Mientras cae el consumo de carne, el Gobierno licita toneladas para Casa Rosada y Olivos por casi $500 millones.

Mientras el consumo de carne vacuna se desploma y los precios siguen golpeando el bolsillo, el Gobierno avanza con una nueva licitación para abastecer de alimentos a la Casa Rosada y la Quinta de Olivos. La contratación contempla carne vacuna, cerdo, pollo, embutidos y pescado, y se suma a compras anteriores que incluyeron alrededor de 27.000 kilos de productos cárnicos para las dependencias presidenciales durante seis meses. El monto total de los alimentos incluidos en el pedido ronda los $500 millones.
La nueva convocatoria corresponde a la Licitación Pública 23-0016-LPU26, impulsada por la Dirección General de Administración de la Secretaría General de la Presidencia. El objeto es la “adquisición de productos cárnicos y de pescadería con destino a Casa de Gobierno y R.P.O.”, en referencia a la Residencia Presidencial de Olivos. El plazo para presentar ofertas venció este miércoles 16 de septiembre.
En una contratación anterior aparecen más de 9.400 kilos de carne destinados a Olivos y unos 3.600 kilos de pollo. El listado incluye alrededor de 2.100 kilos de roast beef, 1.000 kilos de nalga para milanesas, 1.200 kilos de paleta, 540 kilos de bondiola y unos 260 kilos de chorizos y achuras, además de lomo, ojo de bife, vacío, asado, entraña y otros cortes. También se contemplaron 50 kilos de molleja de corazón de novillito. El pliego llega al detalle de especificar las características que debe reunir cada producto, incluido el bife de chorizo fresco, deshuesado y a una costilla.
La cantidad de alimentos prevista contrasta con la situación del consumo interno. Según el último informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo de carne vacuna cayó 9,5% interanual en agosto y quedó en 46 kilos anuales por habitante, unos 4,9 kilos menos que un año atrás. Se trata del nivel más bajo de la serie iniciada por la entidad en 2005. Entre enero y agosto, el mercado interno absorbió 1,377 millones de toneladas de carne vacuna, unas 175.600 toneladas menos que durante el mismo período de 2025.
La caída del consumo está acompañada por un fuerte aumento de los precios. De acuerdo con CICCRA, la carne vacuna aumentó 51,2% en un año, por encima de la inflación general. La menor disponibilidad de hacienda para faena también impactó sobre la oferta destinada al mercado interno.
El contraste con las compras oficiales vuelve a poner bajo la lupa el discurso de austeridad que sostiene el Gobierno de Javier Milei para justificar recortes y reducción del gasto público. La adquisición de alimentos para las dependencias presidenciales no constituye por sí misma una irregularidad administrativa o penal, ni permite afirmar que la totalidad de los productos vaya a ser consumida por funcionarios. Sin embargo, el volumen de las contrataciones plantea interrogantes sobre cuántas personas son abastecidas, qué cantidad de alimentos se consume efectivamente y cuánto termina pagando el Estado.
La discusión se da además en un contexto en el que desde sectores vinculados al Gobierno se plantea que los argentinos deben modificar sus hábitos de consumo y reducir los niveles históricos de ingesta de carne vacuna. Mientras tanto, los documentos oficiales muestran que las dependencias presidenciales continúan licitando miles de kilos de productos cárnicos.
La diferencia también aparece en el destino de la producción. Durante los primeros ocho meses del año, mientras el mercado interno absorbió menos carne, las exportaciones crecieron 6,5%. Así, con los argentinos consumiendo cada vez menos carne y pagando precios más altos, las compras para Casa Rosada y Olivos vuelven a generar preguntas sobre la austeridad que el Gobierno reclama hacia afuera y la que aplica puertas adentro.
