San Lorenzo al borde del colapso: Culotta admite que evalúan un concurso de acreedores y reconoce que no tienen US$ 700 mil para levantar embargos.

San Lorenzo atraviesa una crisis que excede largamente los resultados de la cancha. Con deudas acumuladas, cuentas bancarias prácticamente paralizadas, salarios de empleados demorados y nuevos embargos en el horizonte, Marcelo Culotta salió a desmentir los rumores de renuncia, pero terminó reconociendo la dimensión del problema: la convocatoria de acreedores está sobre la mesa y la dirigencia todavía no encuentra una salida económica inmediata.

“La convocatoria de acreedores es una posibilidad y la estamos evaluando”, admitió el presidente del Ciclón en declaraciones a DSports Radio. La frase confirma que la conducción analiza una alternativa judicial para afrontar el pasivo del club, aunque por ahora no existe una decisión definitiva. La posibilidad ya había sido discutida en reuniones dirigenciales durante las últimas semanas y genera interrogantes sobre el camino que elegirá San Lorenzo para intentar ordenar sus cuentas.

El panorama financiero es delicado. “El club está prácticamente inoperativo en sus cuentas bancarias, no se puede gobernar así”, reconoció Culotta. El dirigente detalló que necesitan alrededor de 700 mil dólares para levantar embargos, una suma que hoy no tienen disponible, y advirtió que podrían aparecer nuevas restricciones en las próximas semanas.

El dato más preocupante es que la crisis no se limita a obligaciones heredadas ni a un problema administrativo puntual. Según lo expuesto por el propio presidente, las cuentas del club están condicionadas por los embargos y la falta de liquidez dificulta el funcionamiento cotidiano de la institución. En ese contexto, la demora en el pago de los salarios de los empleados agregó tensión a una situación que ya venía cargada de conflictos.

Culotta aseguró que esta semana se abonarán esos sueldos, en medio de las versiones sobre reuniones con representantes gremiales. La promesa busca llevar tranquilidad a los trabajadores, aunque el compromiso deberá traducirse en pagos concretos para despejar la incertidumbre.

Un pasivo millonario y una salida que todavía no aparece

La dimensión del problema ya había quedado expuesta a mediados de año, cuando la nueva conducción presentó un diagnóstico financiero con un pasivo cercano a los 67 millones de dólares, cifra que otras comunicaciones institucionales ubicaron en torno de los 68 millones. Ese volumen de obligaciones es uno de los argumentos que alimentan la discusión sobre una eventual convocatoria de acreedores.

La medida no está resuelta y tampoco es una salida automática. Un proceso de este tipo supone encarar judicialmente la negociación con los acreedores y puede tener consecuencias sobre distintos compromisos de la institución. Por eso, la dirigencia analiza sus alcances antes de avanzar. Además, la decisión no depende exclusivamente de la voluntad del presidente: el tratamiento institucional y las instancias de aprobación correspondientes forman parte de una discusión que todavía sigue abierta.

La alternativa también divide posiciones dentro del mundo azulgrana. Mientras algunos sectores pueden verla como una herramienta para ordenar obligaciones y evitar que la deuda siga creciendo, otros advierten sobre los riesgos y las consecuencias que podría tener para el club. En cualquier caso, el reconocimiento de Culotta deja en claro que la posibilidad dejó de ser una versión de pasillo y forma parte de las opciones que estudia la conducción.

Las reuniones con Tapia y el vínculo con la AFA

En medio del ahogo financiero, Culotta confirmó que se reunió dos veces recientemente con Claudio “Chiqui” Tapia para explicarle la situación de San Lorenzo y analizar alternativas para salir adelante. El presidente no detalló qué medidas concretas podrían surgir de esas conversaciones, pero dejó expuesto que la AFA forma parte de las gestiones que el club lleva adelante frente a la crisis.

Las reuniones adquieren relevancia porque San Lorenzo necesita encontrar recursos y soluciones para afrontar sus compromisos mientras intenta sostener su funcionamiento deportivo e institucional. Sin embargo, hasta el momento no se anunció una asistencia económica concreta que permita cubrir los 700 mil dólares necesarios para levantar los embargos.

Culotta también rechazó las versiones que indicaban que podía abandonar el cargo tras la goleada sufrida ante Defensa y Justicia en Florencio Varela. “La derrota en Varela dolió mucho, pero jamás pensé en renunciar”, afirmó. La victoria por 1-0 ante Deportivo Riestra le dio algo de aire al equipo y a la conducción, aunque el resultado no modifica el cuadro financiero que el propio presidente describió.

“Necesitábamos la victoria porque cuando ganás todo es diferente, incluso lo político”, reconoció. La frase refleja hasta qué punto los resultados deportivos impactan en un club donde la situación institucional está bajo presión. El triunfo puede aliviar momentáneamente el clima, pero no resuelve las deudas, los embargos ni la falta de liquidez.

Piatti, Montenegro y los juveniles: más frentes abiertos

La crisis también atraviesa las negociaciones vinculadas con el plantel y los contratos. Sobre el conflicto con Ignacio Piatti, Culotta señaló que las conversaciones continúan y cuestionó que durante mucho tiempo el club ni siquiera respondiera cartas documento del futbolista y de otros reclamantes. La falta de acuerdo mantiene abierto otro frente para una institución que necesita reducir sus compromisos pendientes.

El presidente también se refirió a la salida del juvenil Montenegro. Según su explicación, el representante tomó la decisión de llevárselo y San Lorenzo recibió 200 mil dólares en efectivo, conservó el 20% de una futura venta y obtuvo la condonación de otros 450 mil dólares que correspondían al agente. La operación quedó así presentada por la conducción como un acuerdo que permitió obtener dinero y reducir una obligación económica.

En paralelo, siguen sin resolverse las renovaciones de Salinardi y Gallardo. Culotta aseguró que a ambos futbolistas se les realizaron tres propuestas contractuales que no fueron aceptadas. Las negociaciones continúan, pero la falta de acuerdo suma incertidumbre sobre el futuro de dos juveniles que el club busca retener.

Tras la salida de Guillermo Franco, quien estaba al frente del área de fútbol, el presidente mencionó a Martín Saric y descartó buscar un nuevo mánager de manera inmediata. La prioridad, según sus declaraciones, pasa por atender la situación actual antes de incorporar otra figura a la estructura deportiva.

San Lorenzo queda así frente a una encrucijada: necesita recuperar margen financiero para levantar embargos, pagar salarios y atender los reclamos pendientes, mientras la dirigencia evalúa una convocatoria de acreedores como posible herramienta para afrontar un pasivo millonario. Culotta niega que vaya a renunciar, pero sus propias declaraciones exhiben la gravedad del escenario. La victoria ante Riestra calmó por un rato el malestar deportivo; la crisis económica, en cambio, sigue abierta y todavía no tiene una solución concreta.

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