Ex puma en quiebra: cerró una fábrica textil que producía para Adidas, Fila y dejó a 120 trabajadores en la calle.

La fábrica Will Der, que producía indumentaria deportiva para marcas como Adidas, Puma, Fila y New Balance, cerró sus plantas de Las Flores y General Pacheco y dejó a 120 trabajadores sin empleo.

El anuncio fue todavía más duro porque fueron los propios dueños quienes tuvieron que comunicárselo a los trabajadores. Entre ellos estaba Santiago Phelan, ex jugador y entrenador de Los Pumas, que junto a su socio Armando Anasal decidió bajar las persianas después de no poder sostener la actividad.

“Lamentablemente, la decisión que tenemos que tomar es cerrar la fábrica. El lunes no vengan”, les dijo Phelan a los empleados, muchos de ellos mujeres.

Según explicó, la empresa ya no tenía margen para seguir funcionando en medio de la caída de la actividad y el avance de las importaciones. “No había opción de seguir. Seguir iba a ser peor. No es que nosotros colgamos, aflojamos. No somos de esa característica. No hay trabajo en la calle”, sostuvo.

Anasal, completamente quebrado, tampoco se guardó nada. “Son 50 años tirados a la basura”, dijo entre lágrimas. Y apuntó directamente contra la política económica: “Tengo que dar la cara diciendo que soy una mierda. Que la política nos hundió”.

Pero además hizo una fuerte interpelación a los trabajadores que habían votado a Javier Milei. “Los que pudieron votar a este gobierno, ¿a dónde nos llevó?”, preguntó. “Con otros gobiernos todos sufrimos y nos peleábamos por otras cosas, pero teníamos plata en el bolsillo”, agregó.

“Seguro que entre ustedes hay 50 que lo votaron. Solo les pido que piensen la próxima vez que votan. La vida es política. Miren lo que es esto. Está vacío”.

El cierre de Will Der no es un caso aislado. La industria textil viene acumulando cierres y despidos desde el cambio de rumbo económico. Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas, desde que asumió Milei se perdieron 25.683 puestos de trabajo en el sector.

Además, el nivel de utilización de las fábricas ronda apenas el 42%. Es decir, más de la mitad de la capacidad productiva está parada.

En medio de este escenario, también volvieron a tomar relevancia las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien meses atrás había dicho que nunca compraba ropa en Argentina porque “es un robo”.

Mientras tanto, otra fábrica cerró, 120 personas se quedaron sin trabajo y una empresa con medio siglo de historia terminó bajando la persiana.

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