Crece la preocupación por la posible derogación de la Ley del Libro: librerías advierten por el impacto en editoriales y lectores.

La posible derogación de la Ley del Libro volvió a generar preocupación en el sector editorial. Libreros y referentes de la actividad alertan que eliminar la normativa podría afectar a las editoriales independientes, reducir la variedad de títulos disponibles y concentrar aún más el mercado en manos de los grandes grupos.

La Ley 25.542, vigente desde 2001, establece un precio uniforme para la venta de libros en todo el país. De esa manera, busca evitar la competencia desleal entre grandes cadenas y pequeñas librerías, permitiendo que todos comercialicen los ejemplares al mismo valor.

En diálogo con LU2 Radio Bahía Blanca, el librero bahiense Enrique Martinelli defendió la continuidad de la norma y aseguró que su eliminación perjudicaría a toda la cadena del libro.

«La ley funciona y permitió ordenar un mercado que antes era un verdadero descalabro. Gracias a este sistema pudieron crecer librerías independientes y también muchas editoriales pequeñas y medianas», sostuvo.

Martinelli explicó que el precio de los libros no lo define cada librería, sino la editorial, mientras que los comercios negocian únicamente su margen de rentabilidad. Según indicó, ese esquema permitió que grandes y pequeños actores del sector puedan competir en igualdad de condiciones.

Desde el Gobierno nacional impulsan la derogación bajo el argumento de avanzar en una mayor desregulación del mercado y favorecer la competencia. Sin embargo, desde el sector librero consideran que esa medida no se traducirá en una baja de precios.

«El mayor costo de un libro hoy está en el papel. Desregular el precio no va a modificar eso», afirmó Martinelli.

Además, advirtió que las editoriales priorizarían únicamente los títulos de mayor rentabilidad, dejando de publicar obras con menor demanda.

«Si se elimina la ley, muchas editoriales van a reducir drásticamente la cantidad de publicaciones. Eso significa menos autores, menos diversidad y una oferta mucho más limitada para los lectores», explicó.

El librero también recordó el caso de Chile, donde la eliminación de un sistema similar y la incorporación del IVA a los libros provocaron, según señaló, el cierre de una gran cantidad de librerías independientes.

Por ese motivo, el sector insiste en que mantener la Ley del Libro no solo protege a las librerías, sino también a las editoriales independientes, a los autores y a la diversidad cultural.

Mientras el Gobierno avanza con la iniciativa, el debate continúa abierto y suma el rechazo de buena parte de la industria editorial, que advierte que una eventual derogación podría modificar de manera profunda el funcionamiento del mercado del libro en la Argentina.

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