Cerebros en fuga: desempleo y bajas masivas de científicos argentinos.

La Academia Nacional de Ciencias advirtió por el recorte al sistema científico y alertó sobre una posible «fuga de cerebros»

La Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (ANCEFN) manifestó su preocupación por la situación que atraviesa el sistema científico argentino y cuestionó las medidas implementadas por el Gobierno nacional en organismos como la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

A través de un comunicado difundido en los últimos días, la entidad sostuvo que el sector enfrenta un proceso de «vaciamiento» que podría derivar en una creciente salida de investigadores hacia el exterior, como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, la reducción presupuestaria y la paralización de proyectos estratégicos.

Uno de los referentes de la academia, el investigador superior del Conicet y vicepresidente de la institución, Galo Soler Illia, señaló que numerosos científicos evalúan continuar sus carreras fuera del país debido a las condiciones actuales. Según explicó, la combinación de bajos salarios y la falta de previsibilidad pone en riesgo la continuidad de recursos humanos altamente calificados, formados durante años dentro del sistema científico nacional.

La ANCEFN también expresó su preocupación por la disminución de los recursos destinados a la función Ciencia y Técnica. De acuerdo con datos oficiales, el presupuesto del área registró una fuerte caída durante la actual gestión, con reducciones que alcanzan tanto a la CNEA como al Conicet.

En ese contexto, la institución sostuvo que la ciencia y la tecnología constituyen políticas de Estado que requieren continuidad más allá de los cambios de gobierno. Además, advirtió que el debilitamiento de los organismos de investigación puede afectar el desarrollo económico, la innovación tecnológica, la salud pública y la capacidad del país para generar conocimiento estratégico.

Entre los puntos más cuestionados aparece la decisión de no renovar contratos de personal en la Comisión Nacional de Energía Atómica, medida que generó protestas de trabajadores y motivó reclamos de distintos sectores vinculados a la actividad científica y nuclear.

La academia también expresó preocupación por la suspensión o demora de proyectos considerados estratégicos para el desarrollo tecnológico argentino, entre ellos el reactor modular CAREM y el Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones, iniciativas que presentaban un importante grado de avance y que son consideradas claves para el sector.

Otro de los planteos realizados apunta a la interrupción de nuevos ingresos a la Carrera del Investigador Científico del Conicet. Según la entidad, la medida afecta a profesionales que completaron largos años de formación académica y podría traducirse en un incremento del desempleo dentro del ámbito científico y en una mayor emigración de investigadores.

Por su parte, desde la Comisión Nacional de Energía Atómica aclararon que las desvinculaciones alcanzaron únicamente a trabajadores contratados bajo la modalidad de plazo fijo incorporados durante 2023 y aseguraron que no fueron afectados ingenieros nucleares ni personal técnico especializado.

En los últimos días, otras organizaciones vinculadas al sistema científico también expresaron su preocupación por la situación del sector y coincidieron en advertir sobre las consecuencias que podrían tener los recortes presupuestarios y la pérdida de profesionales altamente capacitados para el futuro de la investigación y el desarrollo tecnológico en la Argentina.

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