Juicio a Pity Álvarez: se quedó dormido durante la primera audiencia y su estado generó una fuerte discusión.
Cristian “Pity” Álvarez comenzó este lunes el juicio por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz. El músico decidió postergar su declaración y durante distintos momentos de la audiencia permaneció con los ojos cerrados y aparentemente dormido. Su defensa volvió a plantear que el debate sea suspendido por su estado de salud, pero la fiscalía se opuso y el tribunal rechazó el pedido.
Álvarez llegó al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 poco después de las 10.30. El exlíder de Viejas Locas e Intoxicados enfrenta una acusación por el homicidio de Díaz, ocurrido en 2018, y podría recibir una pena de entre 8 y 25 años de prisión.
A diferencia de sus años como figura del rock, esta vez el escenario fue el tribunal. A su llegada, periodistas y fotógrafos se concentraron en la puerta del edificio. Entre ellos también estuvo una fanática que se acercó para respaldarlo y gritó: “¡Pity es inocente!”.
Ya dentro de la sala, Álvarez se sentó junto a sus tres defensores y mantuvo un perfil retraído. Cuando el presidente del tribunal, Gustavo Goerner, le preguntó si iba a declarar, respondió que lo haría “más adelante”.
Durante las preguntas iniciales brindó algunos datos personales y habló sobre su situación actual. Reconoció que tuvo problemas de consumo y mencionó distintas enfermedades y secuelas físicas. También explicó que actualmente necesita asistencia de familiares para cuestiones cotidianas, como administrar su dinero y recordar la medicación que debe tomar.
La discusión por su estado durante el juicio
El momento más llamativo de la primera audiencia ocurrió después de esas preguntas. Pity volvió a sentarse y comenzó a recostarse sobre el respaldo de la silla. En distintos momentos cerró los ojos, echó la cabeza hacia atrás y permaneció con los brazos extendidos o cruzados.
Su comportamiento llamó la atención dentro de la sala. En algunos momentos aparentaba estar dormido e incluso se escucharon ronquidos. Su abogado Javier Aldo Marino tuvo que tocarlo en el hombro para que levantara la cabeza y prestara atención.La situación volvió a poner en discusión la capacidad del músico para afrontar el proceso judicial. Su defensa insistió en cuestionar su estado de salud y pidió nuevamente que se suspendiera el debate.
Sin embargo, el planteo no prosperó. El fiscal se opuso a la suspensión y el tribunal decidió continuar con el juicio.Mientras avanzaba la audiencia, Álvarez permaneció acompañado por sus abogados y sin brindar todavía su versión sobre el hecho por el que está siendo juzgado. Su declaración quedó postergada para una instancia posterior.
El juicio continuará con la presentación de las pruebas y los testimonios previstos por el tribunal, mientras la defensa buscará sostener sus cuestionamientos sobre el estado actual del músico.
