Palermo y Costanera Sur: dos concesiones, una sola empresa.
Dos espacios públicos emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires quedaron vinculados en los últimos días por una misma empresa. Kryptonite Media S.A. resultó adjudicataria de dos importantes concesiones: el “Café Botánico Literario”, en el Jardín Botánico Carlos Thays, y el espacio denominado “Bajo Espigón”, ubicado en la Reserva Ecológica Costanera Sur.
Las dos adjudicaciones se produjeron en un período muy cercano, prácticamente en el mismo mes. La coincidencia llamó la atención de vecinos y observadores, que comenzaron a preguntarse cuáles fueron los criterios utilizados para definir ambas concesiones.
Uno de los puntos que genera interrogantes está relacionado con los antecedentes de la empresa. Kryptonite Media S.A. tiene antecedentes conocidos vinculados principalmente al rubro de la publicidad y la explotación de espacios publicitarios, pero no aparece registrada públicamente como una firma con trayectoria reconocida en el sector gastronómico.
A partir de esto, algunos legisladores deberían solicitar informes oficiales para conocer con mayor detalle cómo se desarrollaron ambos procesos y qué elementos fueron considerados al momento de seleccionar a los adjudicatarios.
La pregunta central es qué experiencia específica fue evaluada por las comisiones que seleccionaron a los oferentes. También resulta necesario conocer con qué criterios se determinó que esta empresa era la más adecuada para gestionar servicios gastronómicos en dos lugares tan emblemáticos de la Ciudad.
Hay además otros interrogantes: ¿cuántas empresas se presentaron en cada uno de los dos procesos? ¿Qué razones justifican que una misma firma haya resultado adjudicataria de dos concesiones tan relevantes en un período tan breve?
La adjudicación de ambas concesiones, por sí sola, no significa que haya una irregularidad. Cualquier empresa puede participar legalmente en licitaciones públicas siempre que cumpla los requisitos establecidos en el pliego.
Pero justamente por tratarse de espacios públicos y de dos concesiones importantes otorgadas en un período tan cercano, resulta razonable conocer en detalle cómo se tomaron las decisiones.
La información pública disponible hasta el momento no permite responder estas preguntas con detalle. Por eso, sería deseable que el Gobierno de la Ciudad dé a conocer los criterios de evaluación utilizados, los antecedentes que fueron ponderados y el listado completo de empresas que participaron en cada procedimiento.
La transparencia no solo permite despejar dudas sobre una adjudicación. También fortalece la confianza y permite que la ciudadanía entienda cómo se administran los espacios que son de todos.
