Boca lo dio vuelta con un Valencia descomunal y eliminó a Racing.

Boca estaba contra las cuerdas, perdía 2-0 con Racing y parecía quedarse afuera de la Copa Argentina. Pero apareció Enner Valencia desde el banco, metió tres goles en apenas 23 minutos y convirtió una eliminación casi cantada en una remontada espectacular.
El ecuatoriano ingresó a los 56 minutos por Alan Velasco y cambió completamente la historia.
A los 71′, después de varios centros al área de Racing, Valencia apareció solo en el corazón del área tras un córner ejecutado por Lautaro Blanco y metió el descuento de cabeza.
Nueve minutos después volvió a aparecer. Esta vez recibió un centro de Sebastián Villa y volvió a ganar en el área para marcar el 2-2 y completar su doblete.
Cuando todo parecía encaminado a los penales, Boca tuvo una última. Carlos Palacios metió la pelota en el área y Valencia volvió a ganar de arriba para marcar el 3-2 definitivo y sellar el pase del Xeneize a las semifinales.
El delantero ecuatoriano, que había comenzado el partido en el banco, terminó siendo la figura absoluta de una remontada que parecía imposible.
Valencia llegó así a cuatro goles con Boca en nueve partidos, aunque apenas había sido titular en tres. Hasta este partido tenía un solo gol. Contra Racing metió tres en 23 minutos.
Boca perdía 2-0, tenía todo cuesta arriba y terminó festejando gracias a un ecuatoriano que entró desde el banco y convirtió tres veces para darle vuelta la historia.
La previa de Boca-Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina terminó a los tiros de goma y con miles de hinchas apretados en los accesos al Gigante de Arroyito.
Las puertas del estadio se habían abierto cerca de las 14.30, pero los principales problemas aparecieron después de las 16, cuando todavía quedaba una multitud afuera con las entradas en la mano y sin poder avanzar hacia los molinetes.
Hubo empujones, corridas y reclamos. En algunos sectores, las fuerzas de seguridad cerraron accesos de manera intempestiva pese a la cantidad de personas que todavía esperaba ingresar. La situación se desbordó y la Policía utilizó balas de goma para dispersar a los hinchas.
La presencia de micros estacionados en uno de los sectores de ingreso también redujo el espacio de circulación y generó una fuerte concentración de personas. Algunos simpatizantes denunciaron que los hacían pasar por un espacio demasiado reducido y calificaron la situación de «inhumana».
Pasadas las 16.30, parte de los hinchas presionó las vallas y logró superar algunos controles. La respuesta policial incluyó nuevos disparos de balas de goma.
La tensión también llegó a la tribuna de Racing. Como parte del operativo, se dispuso un sector de separación respecto de Boca y se clausuraron los codos de la popular. La medida redujo el espacio disponible y generó nuevos reclamos.
En medio de los cruces con la Policía, varias vallas cedieron y terminaron cayendo hacia la bandeja inferior. Las fuerzas de seguridad volvieron a intervenir con balas de goma mientras se registraban corridas dentro de la tribuna.
El operativo también quedó bajo cuestionamiento por la distribución de las localidades. Boca recibió aproximadamente 30.000 populares, mientras que Racing contó con unas 21.000 ubicaciones, una diferencia respecto de la distribución equitativa que suele utilizarse en este tipo de partidos.
Como si fuera poco, dos hinchas de Boca que viajaron desde Córdoba denunciaron haber sido estafados con entradas falsas. Padre e hijo recorrieron unos 400 kilómetros para llegar a Rosario y descubrieron que las localidades que habían comprado no eran válidas. Según relataron, los vendedores eran de Rosario y después de concretar la operación «se borraron».
Pese al caos en los alrededores y a los incidentes dentro del estadio, el partido entre Boca y Racing finalmente comenzó a las 17, tal como estaba previsto.
