ROMINA UHRIG, OTRA VEZ EN EL CENTRO DEL ESCÁNDALO: AHORA, POR UN CERTIFICADO DE DISCAPACIDAD.

Romina Uhrig no consigue escapar de los escándalos. La exdiputada y exparticipante de Gran Hermano volvió a quedar en el centro de la escena por las acusaciones relacionadas con un supuesto certificado de discapacidad irregular, mientras continúa la controversia con Sebastián «Bambi» Bello por un Mercedes-Benz de alta gama. Y detrás de los últimos episodios aparece una historia que viene de bastante antes: su paso por el Congreso y su relación con Walter Festa, el exintendente de Moreno.

El último capítulo comenzó con la difusión de un presunto Certificado Único de Discapacidad que habría sido utilizado para acceder a beneficios vinculados con el TelePASE y el estacionamiento. El periodista Pablo Layus cuestionó el documento y sostuvo que no estaría a nombre de Uhrig. La ex Gran Hermano salió a defenderse y publicó un comprobante de pago de peaje. Por ahora, no está probado que haya falsificado el certificado ni que lo haya utilizado de manera irregular, pero la polémica volvió a ponerla bajo la lupa.

Como si eso fuera poco, también está el enfrentamiento con Bambi Bello, con quien el conflicto escaló a partir de una denuncia por una presunta estafa relacionada con un Mercedes-Benz. Según la versión de Bello, el vehículo quedó registrado a su nombre y acumuló multas y deudas que le generaron problemas. El exparticipante de Gran Hermano sostuvo que reclamaba una solución, mientras que Uhrig rechazó las acusaciones y defendió la operación. Por el momento, las versiones enfrentadas no equivalen a una responsabilidad penal comprobada.

Pero para entender por qué cada nueva controversia alrededor de Uhrig despierta tanta atención hay que volver a Moreno. Antes de convertirse en una figura televisiva, fue diputada nacional por el Frente de Todos entre 2019 y 2021 y mantuvo una relación con Walter Festa, quien entonces estaba al frente del municipio. Años después, ambos quedaron bajo investigación judicial por presuntas irregularidades patrimoniales.

En marzo de 2024, Uhrig y Festa fueron imputados en una causa federal por presunto lavado de dinero. También se investigó un supuesto enriquecimiento ilícito. Los expedientes pusieron bajo análisis operaciones y bienes vinculados con la pareja. No se trata de condenas, pero sí de antecedentes judiciales que forman parte de la historia pública de ambos y que siguen generando interrogantes.

Ahora, el supuesto certificado de discapacidad vuelve a sumar ruido. La fecha de emisión que trascendió, correspondiente a 2018, también despertó preguntas por coincidir con el período en que Festa gobernaba Moreno. Sin embargo, esa coincidencia no demuestra que el exintendente haya intervenido en una eventual irregularidad ni que Uhrig haya cometido un delito. Para sostener semejante acusación hacen falta pruebas concretas.

La combinación es explosiva para el mundo del espectáculo: una exparticipante de Gran Hermano, un conflicto con otro rostro conocido del reality, un automóvil de alta gama, un documento cuestionado y una historia política atravesada por investigaciones judiciales. Cada episodio alimenta la conversación pública, aunque no todos tengan el mismo grado de sustento ni deban confundirse entre sí.

Uhrig, por su parte, rechaza las acusaciones que la involucran. Las respuestas definitivas deberán surgir de la documentación y de las investigaciones correspondientes, no de las versiones que circulan en televisión o redes sociales.

Mientras tanto, su nombre vuelve a quedar asociado a una sucesión de controversias que mezclan política, relaciones personales y exposición mediática. Y la pregunta que sobrevuela el caso es qué parte de todo este ruido terminará convirtiéndose en hechos judicialmente acreditados y qué parte quedará en el terreno de las acusaciones cruzadas.

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